*** Con el objetivo de acercamiento, conocimiento y disfrute del patrimonio cultural permanecerán abiertas a los visitantes
*** Se insta al público en general a seguir aplicando las medidas sanitarias previstas en todo el país, uso de cubrebocas y gel antibacterial
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informan que durante el periodo de asueto de Semana Santa las zonas arqueológicas en Tlaxcala permanecen abiertas en días y horarios habituales, en concordancia con el objetivo de acercamiento, conocimiento y disfrute del patrimonio cultural.

Como visita obligada entre los paseantes locales, nacionales y extranjeros a la entidad se cuentan las zonas arqueológicas de Zultépec-Tecoaque, Cacaxtla-Xochitécatl y Tizatlán. Sitios de resguardo de vestigios de las culturas mesoamericanas asentadas en la región, cuyos acontecimientos e historia dieron el reconocimiento al estado como Cuna de la nación.
Ubicada al noroeste del estado, en el municipio de Calpulalpan, en el kilómetro 33 de la carretera libre federal México-Texcoco, la zona arqueológica de Zultépec-Tecoaque revive en su atmósfera los hechos registrados en 1520, de la captura de una caravana proveniente de la Villa Rica de la Veracruz integrada por españoles, mestizos, sambos, mulatos, macehuales, negros y criollos. Los acolhua buscaron la transmutación de su energía, como lo muestran las evidencias resguardadas en el Museo de Sitio.
Al suroeste de la ciudad tlaxcalteca, arribando por San Miguel Xochitecatitla se hallan los caminos para acceder la zona arqueológica de Cacaxtla-Xochitécatl. La primera, con acceso por San Miguel del milagro, expone una poderosa urbe política, militar y económica que se desarrolló en las actuales regiones de Tlaxcala y Puebla. Posee algunos de los murales más extraordinarios y mejor conservados de Mesoamérica.
Xochitécatl, recibe a sus visitantes con los grandes legados de los olmecas-xicallancas, en sus majestuosas pirámide de las Flores, el edificio de la serpiente, la espiral y el basamento de los volcanes.
Tizatlán, palabra náhuatl que significa “lugar de la tiza”, es uno de los cuatro señoríos tlaxcaltecas que existían antes de la llegada de los españoles; los otros tres son Ocotelulco, Tepeticpac y Quiahuixtlan.

Ofrece un recorrido por la Capilla abierta, un monumento arquitectónico posiblemente construido en el primer tercio del siglo XVI, construida por los indígenas bajo las órdenes de los frailes franciscanos, se edifica sobre lo que fue la parte principal del palacio de Xicohténcatl, como se menciona en el documento El lienzo de Tlaxcala de 1550. Aún se conservan pinturas murales que ayudaron en el proceso de evangelización.
Asimismo, se puede acceder a la zona arqueológica, donde el INAH resguarda los altares polícromos; es un edificio ceremonial descubierto hacia 1927.
A un costado, se halla el templo de San Esteban, construcción del siglo XIX, que dará escenario a la escenificación eclesiástica del Vía crucis, acto que limitará el acceso a la capilla y al área de altares.
El Museo Regional de Tlaxcala, parte del ex Convento franciscano del siglo XVI junto con la actual catedral de Tlaxcala. En este recinto se exhiben piezas de arte sacro colonial, además de colecciones arqueológicas pertenecientes al territorio que antiguamente ocupó la República de Tlaxcala.

El acceso a las zonas arqueológicas continúa de lunes a viernes de 9 a 17 h., con costos de $90, para Cacaxtla-Xochitécatl; de $70, para Tizatlán y Z. Tecoaque, sin costo para la zona y Museo de sitio. Los museos de Cacaxtla y el Regional no darán servicio el lunes.
Entrada libre a menores de 13 años, a estudiantes, profesores y personas de la tercera edad. A todo el público en general, se insta a no ingresar con alimentos, ni mascotas y seguir con las medidas sanitarias previstas en todo el país, usando cubrebocas y gel antibacterial.

