“De trabajar a fin de crear las condiciones para un futuro digno y justo, la política si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad”

Durante la tradicional “Bajada de la Virgen de Ocotlán” este lunes, el Obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, al situarse en el Zócalo de Tlaxcala, pidió a las autoridades del municipio y el estado conducirse por una “política de paz”, para convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad.
“Para agradecer y alentar a nuestras autoridades civiles en el trabajo que realizan por el bien común, como lo realizo Jesús para enviarnos a anunciar el evangelio, que sean nuestros servidores públicos paz, en esta casa la casa mencionada por Jesús es cada familia, comunidad, municipio, estado y cada país es sobre todo cada, sin distinción, y sin discriminación “.

Acompañado por más de 2 mil personas dijo que Tres son las dimensiones de esta paz, la primera la que se tiene con uno mismo, rechazando la intransigencia, la ira y la impaciencia, seguido de la que se tiene con el otro, incluido el pobre y el que sufre, y con la creación, redescubriendo la parte de responsabilidad que corresponde a cada uno como habitante del mundo y ciudadano artífice del futuro, citó el jerarca de la iglesia católica tlaxcalteca.
“Dice el papa francisco que la función y la responsabilidad política constituye un desafío permanente para los que reciben el mandato de servir al estado, municipio o país, de proteger a cuentos viven en él y de trabajar a fin de crear las condiciones para un futuro digno y justo, la política si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad”.

