El mundo del toreo está de luto

La muerte de Rafael Ortega Blancas ha dejado un bacio en el toreo tlaxcalteca luego de su muerte a causa de inflamación del cerebro generada por un paro cardiorrespiratorio al momento de nadar.

Rafael Ortega, fue hospitalizado en Estados Unidos el pasado 3 de mayo
en un hospital particular de Utah, en Estados Unidos después de sufrir de una inflamación de cerebro generada por un paro cardiorrespiratorio.

Quién también fue exdiputado de la 63 Legislatura se encontraba en Utah para llevar a sus hijos a participar en un triatlón. Al momento de intentar nadar, Rafael Ortega sufrió de un infarto, por lo que tuvo que ser hospitalizado e intubado. Pero aunque lograron drenarle el agua que ingirió de sus órganos vitales, el cerebro no respondió a los tratamientos, por lo que perdió la vida este 8 de mayo.

¿Quién fue Rafael Ortega?

Rafael Ortega Blancas, fue un torero con una carrera de 25 años; en su juventud mostró interés por la tauromaquia, por lo que aprendió de las técnicas para la matanza de toros. Nació en el estado Tlaxcala en el municipio de Apizaco, un 20 de marzo de 1970 y ahí empezó su carrera deportiva durante su juventud.

Nacido en el seno de una familia muy taurina, en la que su padre había sido el fundador de una dinastía de gente del toro en distintas facetas, siendo la de transportistas, empresarios y apoderados, su hermano Alberto, que le llevaba varios años, como el propio Rafael, decidieron ser toreros.

Además se ganó el sobrenombre de Señor de los Tres Tercios por su técnica y estilo, también fue empresario y político mexicano. Se desempeñó como diputado local en Tlaxcala por el partido de Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Debutó como novillero a los 16 años, en la plaza «La Taurina» de Huamantla, en la feria de agosto de 1986, y 14 meses después hizo su presentación en la Plaza México, el 4 de octubre de 1987, al lado de José Luis Herros y Edgar Bejarano, con el novillo «Marchantito», de la ganadería de Piedras Negras, de don Raúl González, que lo apoyó tanto como a otros toreros tlaxcaltecas pasados y posteriores.

Toreó otras cuatro novilladas más en La México en tiempos del Patronato Taurino del Distrito Federal, Temporada Chica en la que sumó cuatro tardes, con ejemplares de las ganaderías de Rancho Seco (11-06-1989), José María Arturo Huerta (06-08-1989) y Progreso San Mateo (23-09-1989). Su primera oreja en el coso capitalino se la cortó al novillo «Pipo», el 9 de julio de ese mismo año 89, del hierro de El Batán.

Llegó a la alternativa como novillero puntero, y fue en la plaza «El Relicario» de Puebla, su ciudad de residencia desde hace muchos años, donde Manolo Arruza le cedió la muerte del toro «Brillantito», de la divisa de Reyes Huerta, en presencia de David Silveti, la tarde del 23 de diciembre de 1990.

Casi tres años tardó en llegar a la Plaza México a confirmar su alternativa, efeméride que tuvo lugar el 23 de septiembre de 1993 en una corrida modesta, siendo su padrino Alberto Galindo «El Geno», y Herros el testigo, con el toro «Azuceno» de la ganadería de Mariano Ramírez (hoy Puerta Grande), al que le cortó una oreja, la primera de una larga lista de apéndices obtenidos en este escenario como matador de toros.