A un año y 11 meses regresará el dirigente de Morena a ser diputado federal.

De forma honorífica, Carlos Augusto Pérez Hernández desarrollará cargo de la dirigencia estatal

Sthefanny Mellado López 

Luego de que ingreso a la Cámara de diputados el pasado 29 de agosto del 2021 e ingresar como dirigente estatal del Partido de Regeneración Nacional (Morena) en el estado, Carlos Augusto Pérez Hernández regresará a la Cámara Nacional para apoyar impulsar en los foros y diálogos la reforma al Poder Judicial.

En entrevista colectiva, el diputado explicó que el próximo domingo se llevará a cabo una mesa de diálogo en el Comité Ejecutivo Estatal de (Morena) respecto a la reforma con el fin de  continuar impulsando el trabajo de la cuarta transformación.

 Augusto Pérez Hernández destacó que en sus últimos días se preparó a lado de los militantes, simpatizantes  y secretarios del Comité Estatal a fin de llevar el triunfo de la cuarta transformación al interior del estado y que  durante sus últimos meses al frente del Comité estatal se enfocará en las reformas del Presidente Andrés Manuel y la próxima presidenta Claudia Sheinbaum.

Confío que al culminar su periodo al interior del Comité Estatal, dejará  “puesta la mesa”  para la siguiente legislatura tanto a nivel  estatal  como federal. Aunque su periodo como diputado federal solo llega hasta el próximo 31 de agosto del 2024.

Cabe recordar que Carlos Augusto fue dirigente de Morena en Tlaxcala desde el pasado 27 de agosto de 2022. Por mayoría de votos, los consejeros del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) designaron a Carlos Augusto.

En el sector público —así como en el privado— de cualquier parte del mundo existen fundamentalmente dos tipos de cargos: aquellos que son equivalentes a un empleo y, por tanto, obligan al pago del salario y las prestaciones inherentes al puesto y aquellos que se otorgan de forma simbólica por lo cual no son equiparables a un empleo.

Estos últimos son conocidos como cargos “honoríficos” u “honorarios”, lo cual implica que quien los ocupa solo ostenta de forma simbólica los atributos correspondientes al mismo, pero no es formalmente quien desarrolla las funciones y, por lo tanto, no “trabaja” para la institución respectiva.